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“Nuestro Gobierno no autorizará nuevas marchas estudiantiles en la Alameda. El tiempo de las marchas se agotó”, sentenció el secretario de Estado en La Moneda, acompañado por la intendenta Metropolitana, Cecilia Pérez, y el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett.
Esta información recorrió todos los medios de comunicaciones durante el 3 de agosto, declaraciones típicas de reyezuelos medioevales, propietarios de los bienes, la vida y la honra de sus súbditos y se ha escuchado en pleno siglo XXI de boca de alumnos destacados de Pinochet titulados en “The de Chacarillas College” .
Lo anterior podría ser una anécdota si no se consideran los hechos mediáticos que están transcurriendo en la medida que pasan las horas, noticias que guardan relación con la peligrosa desesperación que se manifiesta en las filas de los funcionarios de derecha y sus seguidores.
Cunde la desesperación gobiernista ante el apoyo ciudadano a los estudiantes y por el aumento creciente de la conciencia de los chilenos que responsabilizan al gobierno y a sus aparatos de represión e infiltración encapuchada de ser los causantes de los desmanes ocurridos en la ultimas horas. Aumenta la histeria gobiernista ante la estrepitosa caída de la confianza ciudadana hacia el gobierno de Piñera según lo demuestran los sondeos de opinión.
La derecha, como bestia irracional se siente h
erida y acude a sus más ruines métodos aprendidos en la dictadura pinochetista que a su vez fueron copia fiel de los métodos nazis y las enseñanzas de la Escuela de las Américas y la CIA, esto es, “mentir mentir que algo queda” y desequilibrar a sus oponentes mediante el uso de la amenaza y el terror moral y físico.
Si escuchamos o leemos con atención las declaraciones de la Intendenta de Santiago en la madrugada de ayer o las emitidas por el egresado de Chacarillas, señor Andrés Chadwick actual vocero de gobierno y vemos los resultados de la represión, podemos concluir que estamos ante una escalada de peligrosas dimensiones ante lo cual el pueblo chileno debe afirmar su moral, conciencia y organización.
Ha surgido la garra nazi de la bestia derechista: la amenaza abierta o velada hacia los dirigentes y cabezas visibles del movimiento estudiantil y del magisterio.
Ejemplos
Los medios informativos del sistema distorsionan o ponen fuera de contexto los dichos de Jaime Gajardo, Presidente del Colegio de Profesores cuando se refiere a la actitud política del Ministro Hinzpeter, cuya versión manipulada hace que el propio Gajardo y sus compañeros tengan que dar explicaciones.
Pero esta bestia no para allí, acude a la intimidación y una de las más afectadas es una mujer…, una joven como lo es Camila Vallejo Presidenta de la FECH, una de las más preclaras conductoras del movimiento estudiantil chileno
El nazismo, como lo hizo en el pasado en Alemania con el incendio del Reichtang para luego desencadenar una feroz represión y tener la excusa para iniciar la hecatombe mundial de 1939, hoy sus seguidores criollos inician un tenebroso camino, como se diría en buen chileno “poniéndose el parche antes de la herida”.
Para muchos pasó desapercibido que en mayo del presente año desde las sombras se prepara el terreno: Un tal Sergio Del Pozo en Twitter @sergiodelpozo escribe lo siguiente, CAMILA VALLEJOS AMENAZA POR LA TV AL ALCALDE DE SANTIAGO, ESTA NIÑA DEBE ESTUDIAR PARA SER DELINCUENTE (sic) que fue Retwitteado por AleAyares.
En estos últimos días la gran mayoría de los chilenos hemos escuchado las declaraciones de los voceros y funcionarios de confianza del gobierno de Piñera, todas encaminadas a coartar la libertad de expresión y movilización popular, escudándose en los hechos que la propia derecha y su gobierno ha hecho, esto es, la utilización de infiltrados y agentes reclutados del lumpen para hacer destrozos para luego achacárselas a los convocantes de las movilizaciones.
Pero los chilenos están dejando de “comulgar con ruedas de carreta” y el gobierno y los que lo sustentan dan el siguiente paso: La amenaza directa a los dirigentes empezando con Camila Vallejo.
Los estudiantes solos no podrán detener esta escalada criminal, se requiere el concurso de la inmensa mayoría de los chilenos especialmente de los trabajadores, nada justifica que no podamos unirnos en torno a la democratización del país e impedir funestos episodios.
VOZSIGLO21
Manuel Solís - Editor



