Por Manuel Solís, Editor de vozsiglo21.cl
En el día del nacimiento del Compañero Salvador Allende G.
Por es
tos días los medios de comunicación de mundo entero han mostrado “las nuevas formas de protesta” con disfraces, pancartas y cánticos que según ellos son inéditos.
Con un objetivo evidente, pretenden mediatizar y festinar el real y serio problema social, económico y político existente, por los cuales los pueblos en diversas edades y culturas se levantan y se expresan. No olvidemos que la mayoría de los medios que dominan la comunicación mundial son de propiedad privada, están íntimamente vinculados con las empresas capitalistas nacionales e internacionales y son sus aparatos de resonancia y de dominación intelectual y cultural.
Los detentadores del poder existente, con experiencia de miles de años en la dominación de masas, saben que la memoria popular es frágil y hoy ocultan que las “nuevas formas de protestas” han sido recurrentes a lo largo y ancho de la historia de la humanidad.
Para no ir mas lejos “estas nuevas formas” de hoy se presentaron en el movimiento hippie de las décadas de los cincuenta y sesenta en Estados Unidos que, junto a otros sectores sociales, protestaban contra la política intervencionista y genocida de
O las realizadas en los años 60 por los estudiantes chilenos, cuando en el frontis de un edificio colocaran un gigantesco (para esa época) lienzo con la inscripción “EL MERCURIO MIENTE” que se ha transformado en una consigna nacional.
También en Europa, en décadas recientes, se vieron manifestaciones con “nuevas formas” por ejemplo en Portugal con la “Revolución de las rosas” y otras en China, Rusia, etc.
Algo que las clases dominantes jamás olvidan, es su experiencia histórica en el proceso de dominación, ellas tienen la habilidad de cambiar de acuerdo a las circunstancias y a la realidad existente.
A las medidas de abierta represión ya sea policial, civil o militar, dan paso a periodos de relativa calma donde utilizan la desinformación mediática, el fomento de la ignorancia y el espectáculo alienante para que las masas olviden su reciente experiencia.
Hoy la hábil derecha se ha dado cuenta que los infiltrados de su policia, su lumpen y grupos anarquistas, cada dia cuentan con menor simpatía y el pueblos ha descubierto su propósito traicionero. Entonces esta derecha “se embarca” oportunistamente en los procesos de cambios, no para concluirlos, sino para contaminarlos desde dentro y neutralizar la lucha y esperanza popular. Es el “gatopardismo” que en días pasados hice alusión (1).
En Chile en la década de los sesenta la clase dominante, bajo la batuta del Departamento de Estado norteamericano y
Hoy sectores de la mas rancia y soberbia reacción derechista se sienten proclives a entregar ciertas reivindicaciones exigidas por las movilizaciones de estudiantes, profesores, etc. Hasta se sienten partidarios y simpatizan con estas movilizaciones y se alegran de “las nuevas formas” que las hacen aparecer como “inéditas”.
Hoy los medios de comunicación (reitero: los medios capitalistas) con abundancia de textos, sonidos e imágenes dan cuenta de las “nuevas formas de protestas”, pero esconden que esas nuevas formas están en un contexto de organización, de trabajo de sus vanguardias y conductores, que no ha sido espontáneo, ni menos fácil.
Los medios capitalistas pretenden seguir cubriendo con el manto del olvido la verdadera razón que origina el porqué de la presencia de nuevas y antiguas formas de protesta, que son resultantes de la inmensa creatividad colectiva y popular.
Esos son parte de los hechos actuales o que regresan del pasado.
Para el movimiento popular chileno el desafío histórico es ¿Cómo lograr romper el circulo vicioso de : REPRESIÓN - APATÍA SOCIAL Y POLÍTICA – GATOPARDISMO?
La experiencia histórica popular (del mundo entero) nos indica que este círculo se rompe cuando logramos construir DESDE
Manuel Solís
26 de junio de 2011
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(1)
Ante la exigencia nacional de cambios para que la educación chilena sea preocupación estatal, sin escrúpulo alguno TVN muestra a un Lavin emulando a Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina en la novela El Gatopardo escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa,
Don Fabrizio dice:
"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".
"¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado".
"…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está".



