Por: ORIANA ZORRILLA
En La Moneda coordinan la reconstrucción. Todos y todas, bien trajeados...en el Teatro Teletón en el "Chile ayuda a Chile", Tironi trabaja, gratuitamente, para la futura campaña de Piñera "Levántate Chile" y hoy 8...todos y todas unidos festejando a las mujeres en su Día Internacional.
Que vigencia de Discépolo... Vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseados. Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador... ¡Todo es igual!, ¡Nada es mejor!. Lo mismo un burro que un gran profesor. No hay aplazaos ni escalafón, los ignorantes nos han igualao. Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición, da lo mismo que sea cura, colchonero, Rey de Bastos o polizón".
Si embargo, en medio de la contradicción total - entre el horror y la algarabía- suelo pensar que los golpes de la naturaleza por atroces que sean...destruyen las casas y los paisajes, por arrebatar vidas valiosas de hombres, mujeres y niños no se comparan con los golpes que da el hombre y que no dejan huellas aparentes. Pero arrasan con el alma de los pueblos Sigo dándole vueltas y vueltas y…
He pensado en las mujeres de mi país... en aquellas de América Latina, de otros continentes.
En mis hijas, hermana, en mi madre que ya no está, en las compañeras de ayer, de hoy y de siempre.
He pensado en mis amigas, en las que no se dejan avasallar y en las que sufren en silencio su rebeldía esclavizada.
En aquellas que no piensan como yo, pero que viven y sobreviven del mismo modo.
Ante el 8 de marzo, que será manoseado hasta el cansancio por quienes nunca lo creyeron, quise expresarles lo que sale desde mi a ustedes, mujeres, raíz anclada y espíritus milenarios.
Ardiente suspiro que cabalga sobre libertades y derechos transgredidos.
Luchadoras. Desde las obreras calcinadas en 1908, en la Fábrica Cotton de Nueva York, a la que levanta su casa de los escombros, en el Chile del 2010.
Cocinera en las ollas comunes, en la casa y en el trabajo.
Dignas en la tortura, valiente en el sindicato, audaces en la vida cotidiana y en la cama.
Vociferante ante el femicidio y las injusticias.
En ustedes, naufraga la pena callada de los suyos. Muchas veces nuestras propias historias quedan sepultadas en el olvido y el oprobio.
Incomprendidas y maltratadas, incluso por quienes nos aman.
Nuestras vidas con o sin surcos es tierra fértil al cultivo, amasamos el pan y hacemos milagros para alimentar a uno, a dos, a tres y a veinte.
Solidarias de tiempo completo. En nosotros los remolinos del mar dan luz a tempestades.
Transitamos en las alamedas llenas de sueños y utopías y las contagiamos, enarbolando las banderas. Y, que además, el romanticismo se nos cuela por los poros, aunque a veces es, en contra de nuestra voluntad.
Siempre fuimos la mujer de la historia y fundaremos la historia siguiente.
Construiremos y reconstruiremos una y mil veces la casa, la escuela, el consultorio, los jardines.
Abriremos las puertas a los amigos y a los que no lo son, a los vecinos, a la familia y, por sobre todo, a los hijos y si no los tenemos dedicaremos nuestro tiempo a los ajenos.
Mujer, todos te extrañarán cuando ya no estés.
Y, como dice el poeta Feller no hay por donde perderse...
Entre el hielo y la escarcha
entre el látigo y la rienda
entre el descontento y la rebelión
entre un espejo y una ventana
entre un dios y una diosa
entre el animal y la fiera
entre el asalto y la invasión
entre los cuerdos y las cuerdas
entre el río y la ría
entre Padre y Madre
incluso entre lo que yo soy y la que tú eres
ustedes me van a disculpar
pero no hay dónde perderse
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Oriana Zorrilla
8 de Marzo de 2010








