Por: Manuel Solís
Nuestro pueblo chileno se ha caracterizado por su solidaridad, por “sacarse el pan de la boca” para atender las necesidades de los que más lo requieren en momentos de dolor colectivo como el que estamos sufriendo.
Guardadas en las doradas páginas de la historia chilena y mundial están las gestas de los más sufridos compatriotas de 1960 realizada por obreros, jóvenes, campesinos, hombres y mujeres en la apertura de un cauce que permitió al vaciamiento del Lago Riñihue, que de no haberlo logrado, el torrente habría barrido con la ciudad de Valdivia incrementando en miles los ya miles de muertos por el terremoto y maremoto.
Esto lo sabe la minoría nacional económicamente poderosa, más instruida en la psicología y comportamiento social de los chilenos más desposeídos, estas experiencias y conocimientos los utilizan en beneficio propio.
El pueblo chileno más humilde como lo estamos viendo en la campaña solidaria en curso, se deshace de alimentos y utensilios que son para sus necesidades y los entregan a quienes lo han perdido todo, eso habla muy bien del pueblo chileno, repito, del AUTENTICO Y SUFRIDO PUEBLO CHILENO, así con mayúscula.
Pronunciamientos personales de los más poderosos dueños del poder económico chileno no se escuchan, no les quepa la menor duda que los señores Edwards, Angelinni, Piñera, Farkas y otros dueños de grandes empresas harán donaciones de varios millones,
¿QUÉ ESTÁN ESPERANDO? : Los estudios y decretos que establezcan en cuánto será el rebaje de impuestos a las utilidades de sus empresas, porque a través de ellas “hacen donaciones”. Así, como de costumbre, con dinero de todos los chilenos recuperarán gran parte de su “desinteresada donación” empresarial.
¿El trabajador, el profesional, el artesano, el que verdaderamente vive de su esfuerzo y trabajo podrá recuperar en algo el valor de una donación para atender esta emergencia?. ¿Acaso no debiera ser el propio Estado el que a través del gobierno acuda económicamente a aliviar el daño causado por la fuerza de la naturaleza y no continuar con la solidaridad mendicante.
Recursos los hay, están en las enormes remesas que salen de Chile como resultado de las antipatrióticas leyes que Pinochet dejó para satisfacer el apetito de los consorcios internacionales propietarios de las grandes minas y las multinacionales extranjeras que los gobiernos de la concertación no tuvieron la voluntad de enmendar en favor del país.
Los recursos están en los millones de dólares de propiedad de los chilenos que el monopólico empresariado criollo mantiene en bancos internacionales.
Los recursos se pueden obtener si se promueve una democrática reforma tributaria que afecte el enriquecimiento sin medida de una parásita minoría chilena y no el escuálido bolsillo de los trabajadores y capas medias de Chile.
Los recursos estarán si se promueve una política de rescate, defensa, y desarrollo de la industria y los servicios nacionales.
Los recursos estarán si el pueblo chileno promueve y lucha por instaurar una política estatal de “Solidaridad Patriótica”
Ya el presidente electo está llamando a una “unidad nacional” para financiar la reconstrucción, Piñera propone la manoseada receta de la oligarquía (me disculparán esta analogía que vale para el caso), propone la sociedad entre el cerdo con el fabricante de cecinas. Pronto veremos que tal sabe el jamón y las prietas.
Manuel Solís
Santiago 6 de Marzo de 2010


