Por: Manuel Solís
El 21 y 22 de Mayo de 1960 gran parte del territorio que abarcó el actual terremoto y hacia el sur, principalmente en la zona que se ubica la ciudad de Valdivia, sufrieron un violento sismo, que ha sido reconocido a nivel mundial, como el terremoto más grande jamás medido, un verdadero cataclismo y de mayores pérdidas materiales y humanas de la historia de Chile. Las huellas del cambio geográfico ocasionado en esas regiones permanecen visibles
Podrán ser odiosas las comparaciones históricas, más para aquellos que creen estar viviendo los días posteriores al “término de la historia” y para muchos que menospreciando la experiencia sostienen la falsa premisa que lo “viejo es cosa del pasado y nada más”. Sin embargo no importándome a quien moleste, haré un paralelo de los días post-catástrofe de 1960 y los actuales, 50 años después.
A diferencia de aquella época pretérita y por razones lógicas del avance tecnológico, hoy la prensa, radio, TV e Internet nos muestran “en vivo y en directo” los daños materiales ocasionados por el sismo y el comportamiento social no menos preocupante. Del anterior sólo lo podemos encontrar en las bibliotecas, archivos del siglo pasado ( Ver Nota) o en los recuerdos de los jóvenes de ayer y ancianos de hoy, eufemísticamente catalogados de “tercera”… edad.
¿Cómo era Chile en 1960?.
No menos antidemocrático ni de mejor justicia social como el de hoy, las diferencias socio-económicas entre los más ricos y los más pobres se asemejaban con las actuales.
La riqueza de la minoría económicamente poderosa, comparándola con la actual no guardan significativas diferencias, sin embargo hay una pequeña: los ricos la escondían de la vista de los pobres, no la exhibían públicamente con la soberbia que lo hacen hoy.
Había una gran diferencia con el Chile popular de hoy: Se había alcanzado un elevado estado y nivel de conciencia social, cívica, cultural y patriótica de los trabajadores de ambos sexos, de la juventud y de la mayoría del pueblo chileno.
Se había logrado derogar la nefasta y antidemocrática Ley Maldita que había puesto al margen de la vida social y política a amplios sectores del pueblo chileno.
Se había fundado la histórica Central Única de Trabajadores de Chile.
Los estudiantes de las Universidades Católica y de Chile, mediante acciones de paros y tomas de sedes, inician una profunda reforma universitaria.
Los pobladores se organizaban de hecho en Juntas de Vecinos y obtienen luego la ley que les otorga vida jurídica.
Se afianza un arrollador movimiento cultural, con valiosos frutos como Violeta Parra, Victor Jara y muchos otros.
Chile no era un país de oropel ni de la parafernalia ni del consumismo alienante, era un país de hombres mujeres y jóvenes participativos en búsqueda de la libertad y la democracia plena, un pueblo solidario, una patria digna que iba en pos de la auténtica independencia.
¿Cómo es Chile 50 años después?
Es el país que muestra los éxitos de la dictadura y del neoliberalismo
Es el país creado por la dictadura militar para el agrado de los grandes intereses económicos nacionales y extranjeros.
Es el país con leyes y organización estatal para asegurar que la clase económicamente poderosa pueda mantener sometidos a los chilenos.
Es el país transformado en una feria de vanidades y circo romano,
Es un país donde un grupo importante de la población se jacta de no importarle nada la nación ni sus semejantes, por ello que no participan en las elecciones ni en la vida poblacional, social, sindical, juvenil y política.
Es un país que se niega a si mismo la libertad y la democracia.
Es un país que se puede transformar en su propio enemigo que de hecho ya está ocurriendo, como lo demuestran algunos acontecimientos sociales en curso, como el saqueo, las amenazas de asaltos (falsas o reales) a algunas comunidades de capas medias por parte de algunos desquiciados o lumpen y el nacimiento de grupos armados para defenderse de esos supuestos ataques.
Todo esto visto con agrado desde las sombras por el verdadero poder económico y fáctico, deseoso de hacer creer nuevamente al pueblo chileno que no puede gobernarse a si mismo, tener el pretexto para un nuevo asalto al poder y en lo inmediato ayudar al derechista presidente electo a sostener una política de represión futura ante las demandas populares.
Los hechos nos están indicando que estas luchas deberán ser organizadas por el propio pueblo oprimido, conducidas por sus entidades políticas, sindicales y sociales de las que formen parte activa la mayoría conciente de los chilenos, impidiendo la penetración del neo-facismo, la anarquía y del lumpen.
Se requiere retomar la historia, reconstruir en un nuevo nivel de siglo 21, la conciencia y organización del pueblo chileno para dar un real paso histórico que permita la auténtica democracia, la dignidad y la libertad.
Manuel Solís
Santiago 2 de Marzo de 2010
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(Nota) Terremoto de Valdivia, Mayo de 1960
Mayor terremoto jamás medido en el mundo ocurrió en Chile
EL SIGUIENTE ARTÍCULO ES UN RECUERDO DEL QUE HA SIDO RECONOCIDO A NIVEL MUNDIAL, COMO EL TERREMOTO MÁS GRANDE JAMÁS MEDIDO.
Valdivia año 1960: En la escala de Mercalli, sus 9.6 grados mataron en Chile a unas 5.000 personas y se estimaron en 2 millones las que perdieron su hogar. Los ríos cambiaron su curso, nacieron nuevos lagos y se movieron las montañas. La geografía se modificó como nunca antes se había visto.
En los minutos posteriores un Tsunami arrasó lo poco que quedaba en pie. El mar se recogió por algunos minutos y luego, una gran ola se levantó destruyendo a su paso casas, animales, puentes, botes y peor aún, más vidas humanas. Algunas embarcaciones fueron a quedar a kilómetros del mar, río arriba.
Luego el tsunami avanzó por el Océano Pacífico, matando a cientos de personas en lugares tan lejanos como Hawai y Japón. Una verdadera pesadilla, pero aún más, si consideramos que en pocos días, entre el 21 de mayo y el 9 de junio de 1960, hubo en esta región del mundo un total de 9 sismos con características de terremoto, en donde el mencionado anteriormente, fue sólo el mayor de ellos. En realidad, esa misma tarde hubo 2 terremotos seguidos. Una pesadilla que no se detenía, todo se derrumbaba y nuevas vidas se perdían.
Esta serie catastrófica que se inició los días 21 y 22 de mayo de 1960, con dos terremotos y un maremoto que asolaron trece de las entonces 25 provincias del país, dejaron una profunda huella en el espíritu de la población y deterioraron gravemente la economía de la nación. En pocos minutos se perdieron centenares de vidas y fue arrasada la infraestructura chilena. Parte del territorio se hundió en el mar, aparecieron nuevas islas y otras fueron borradas por el tsunami.
EL RIÑIHUE
Tres derrumbes de tierra bloquearon el desagüe natural del Lago Riñihue hacia el Río San Pedro amenazando con asolar los pueblos ribereños y la parte baja de Valdivia. Gracias al mayor operativo de ingeniería de emergencia realizado hasta entonces, se logró evitar una nueva catástrofe que habría lanzado 3 mil millones de metros cúbicos sobre los poblados. Habría sido un nuevo "tsunami", pero esta vez hacia el mar.
TODO SE INICIÓ EL DÍA ANTES, EL 21 DE MAYO
A las seis de la madrugada con dos minutos del 21 de mayo, gran parte del país, desde el Norte Chico hasta Llanquihue, fue despertado por un brusco movimiento sísmico. Las comunicaciones de Santiago al sur quedaron abruptamente interrumpidas. Los primeros boletines se conocieron a través del periodista Enrique Folch (conocido como "El Repórter X"), quien a través de Radio del Pacífico informó sobre comunicaciones captadas de radioaficionados de Coronel, Chillán, Concepción, Angol, Talcahuano y otros pueblos del sur chileno, relativas al desastre.
El presidente Jorge Alessandri, quien había hecho ya un estreno catastrófico el día de su elección al registrarse el Terremoto de las Melosas en 1958, debió suspender el tradicional mensaje ante el Congreso, así como las celebraciones del Combate Naval de Iquique preparados para ese día. Además llovió intensamente toda esa jornada en el sur de Chile.
VALDIVIA
Cuando ya se había iniciado una cadena de información y solidaridad, en una relativa calma, el día domingo 22 de mayo a las tres de la tarde con once minutos, un nuevo y más intenso terremoto se dejó sentir en la zona sur, especialmente en Valdivia.
Si bien es cierto que no sólo Valdivia fue afectada por el famoso terremoto de 1960, es la ciudad donde se registró aquella tristemente célebre intensidad record de XI a XII en la Escala de Mercalli y 9,6 en Escala Richter. Simplemente el mayor movimiento telúrico jamás registrado. Con el terremoto y su posterior maremoto, fue destruido el 60% de las viviendas de Chiloé, el 55% de Valdivia, el 50% de Angol y el 45% de Concepción. Corral Bajo fue pulverizado. Puerto Saavedra, Llanquihue Toltén y Queule quedaron prácticamente sumergidos.
El maremoto avanzó por el Oceano Pacífico llegando a Hawaii 14 horas y 47 minutos después del sismo en Valdivia. En Hilo, las olas llegaron a los 10.7 metros de altura y murieron 61 personas. La onda siguió avanzando y 22 horas después del terremoto en Chile, arrebató la vida de 200 japoneses, al llegar a sus costas con olas de hasta 6.4 metros de altura (fuente: USGS)


