Comentábamos que hay una nueva campaña mediática contra Cuba, orquestada por los medios proimperiales para distorsionarle el sentimiento y el pensar que adquirieron millones de seres humanos después del llamado “Concierto por la paz sin fronteras”.
Eso no lo pueden permitir los detentadores del poder económico, militar, político y mediático del mundo.
Tratan opacar lo que observó el mundo “en vivo y en directo” , tratan que la humanidad ignore lo que vio en sus pantallas, tratan que los pueblos no recuerden el alto valor cívico y cultural de los cubanos, antes, durante y después del concierto por la paz sin fronteras en La Habana.
Esta disciplina social de cerca de un millón y medio de personas en un recinto publico no es obra del azar ni de milagro alguno, es el producto de la conciencia de un pueblo que por propia voluntad ha ido adquiriendo durante estos años de revolución socialista, a pesar de las invasiones y del cerco yanki, de los sabotajes de la CIA y las catástrofes naturales..
Algo muy distinto sucede en los países autodeclarados “sociedad libre” con “valores occidentales y cristianos” cuando se realizan mini o megaeventos similares a éste.
Para evitar comparaciones y para impedir que el mundo adquiera conocimiento que una nueva sociedad es posible, el imperio neoliberal pone a funcionar, a todo vapor, su poderosa maquinaria de desinformación.
En Chile hay aventajados discípulos de la escuela del “terrorismo mediático” y de la desinformación iniciada en la Alemania nazi por Goebbels, ministro de propaganda y aumentada y corregida por la CIA norteamericana y sus secuaces.
Los chilenos, motivados por la necesidad objetiva de conocer que piensan los candidatos presidenciales y por una bien planificada campaña publicitaria, pudieron ver y escuchar en vivo y en directo los planteamientos de los presidenciables. Pudieron darse cuenta quien emitía juicios y propuestas razonables para la ciudadanía y quienes se quedaron en enunciados sin contenido.
Los chilenos discretamente cultos e informados, como los más expertos, concluyeron que el candidato Jorge Arrate fue el que tuvo la mejor presentación con los mejores análisis y propuestas que lo califican como estadista.
En esta “larga y angosta faja de tierra” donde también funcionan los aparatos y los expertos en la desinformación no podían quedarse atrás y más de alguien emitió el “juicio” que Jorge Arrate “podía hacer propuestas y afirmaciones porque, como no será electo Presidente…” .
Los comentaristas de los medios de prensa del sistema se han orientado a exhibir la cáscara de lo “actuado” por los tres candidatos de la derecha y centro que no tienen propuestas claras y científicas e ignoran las propuestas democratizadoras y los planes realizables para una segunda independencia que explicó Jorge Arrate y que están contenidos en el Programa de la Izquierda.
Si lo que “exponen” los medios y sus “comunicadores sociales” no es “terrorismo mediático y desinformación”, algo extremadamente cercano a eso es.
De estas y anteriores experiencias los chilenos debemos sacar conclusiones,
Debemos tener clara conciencia que estamos nacional e internacionalmente en medio de una guerra mediática de la desinformación, dirigida por el poder económico y político de las trasnacionales cuyo objetivo es mantener a millones de seres humanos desorientados e ignorantes de la realidad, sometidos mental y moralmente.
Lo anterior tiene por objetivo lograr que las mayorías no reclamen y las minorías sigan usufructuando a destajo del mundo sin importar siquiera, que se ponga en peligro la existencia de la vida de millones de seres humanos.
Manuel Solís
25 de Septiembre de 2009



