Por: MANUEL MARTINEZ CAMPAÑA
La historia ha sido ruda, cruda, brutal e inhumana en lo que se refiere a fenómenos naturales, a pesar de ello hemos sabido consolidar desde la organización social el soporte fundamental en minutos de absoluto abandono, aquella que se expresa con la incomunicación en todo sus ámbitos, aquella que exterioriza inevitablemente solo razones de supervivencia en el yo y no en el nosotros, aquella que recrea la necesidad incontenible de todo al haber perdido todo. Con todo ello nuestra sociedad, al menos hasta la década del 70 sabía sortear estas realidades y sometía cualquier intento de



